
Queridos amigos de la Escuela de Guadalupe:
Durante el último año, la Escuela de Guadalupe ha tenido el privilegio de completar una Evaluación de Fidelidad a la Misión con la Oficina de Escuelas Católicas de la Arquidiócesis de Denver, un proceso diseñado para fortalecer la identidad católica y apoyar a las escuelas en su renovación continua. Todas las escuelas católicas de la diócesis están participando en este proceso.
Como presidente, tuve el honor de ayudar a liderar esta iniciativa durante mi primer año, y me complace compartir un resumen de la evaluación final del equipo visitante, que fue aprobada por el arzobispo Samuel Aquila. Los resultados fueron extremadamente positivos y confirmaron la buena y sagrada labor que se realiza cada día en la Escuela.
En sus elogios, el equipo visitante celebró lo que muchos de ustedes han creído durante mucho tiempo que es cierto:
- Nuestra comunidad es excepcional. Los visitantes señalaron que la comunidad de Escuela ofrece algo «especial e impresionante... que no se encuentra en otras escuelas».
- Nuestros profesores son modelos extraordinarios, descritos como «testigos vivos de su fe» que abrazan con alegría su vocación.
- Nuestros alumnos irradian alegría y fe, y hablan de Jesús «como si fuera alguien a quien realmente conocen».
- El equipo también reafirmó la claridad de la misión de Escuela como la única escuela católica bilingüe de Denver, con una posición única para servir a la comunidad y evangelizar a través de una educación excelente y llena de fe.
Junto con estas afirmaciones, el equipo ofreció dos recomendaciones con visión de futuro, ambas bienvenidas:
- Fortalecer el ambiente visiblemente católico en todo el campus, elevando cuidadosamente nuestra identidad sagrada en nuestros espacios y celebrando al mismo tiempo nuestra cultura diversa.
- Profundizar la integración de una cosmovisión católica en todo el plan de estudios y la enseñanza, con el apoyo de la formación continua del personal docente y administrativo, y la colaboración con la Arquidiócesis.
Agradecemos sus oraciones, su aliento y su generosidad a lo largo de este proceso. En colaboración con ustedes, Escuela está formando discípulos alegres, sirviendo a las familias con dignidad y viviendo una misión que fortalece tanto a la Iglesia como a nuestra ciudad.
Con gratitud,

Nicky Freeburg, Doctora en Educación
Presidente, Escuela de Guadalupe

