
Cuando Jen Rettig entró en su primera Escuela 101 -una introducción a la Escuela de Guadalupe a la hora del almuerzo, con oradores de los alumnos y una visita a las aulas- no esperaba sentirse tan conmovida. Pero allí estaba: una clase de ciencias bilingüe con una canción de Taylor Swift, cantada por una clase de jóvenes estudiantes que alternaban a la perfección entre el inglés y el español.
"Pensé... esto es genial. Me apunto", recuerda. Y desde ese día, así fue.
Lo que cautivó a Jen aquel día no fue sólo la creatividad o el rigor académico, sino la autenticidad del lugar. Los alumnos que hablaron le impresionaron por su aplomo y fluidez. Y el plan de estudios bilingüe -unas pocas semanas de instrucción en inglés y luego en español, en todas las asignaturas- le pareció ambicioso y, al mismo tiempo, en profunda consonancia con su visión del mundo. Habiendo vivido en el centro de México durante la universidad, Jen sintió una conexión especial con la comunidad hispanohablante. "Aquella gente nos acogió de una manera que nunca olvidaré", dice. "Para mí, los sudamericanos son increíbles, cálidos, inteligentes y trabajadores".
Esa conexión desencadenó un compromiso que no ha hecho más que profundizarse a lo largo de los años.
De la CBS a Salud: una máquina de contar historias
Antes de fundar su propia empresa de producción de vídeo y fotografía, Rettig + Co, Jen se inició en el mundo de la radiodifusión, trabajando en CBS News y más tarde en Comcast. Desde que empezó a trabajar por cuenta propia en 2012, su carrera se ha disparado, impulsada totalmente por el boca a boca. Ha producido contenidos para empresas y organizaciones de todo el país, y ha conocido a muchos clientes de alto nivel, como Condoleezza Rice, ex secretaria de Estado de EE. UU. y actual directora de la Hoover Institution de Stanford; Samantha Power, ex embajadora de EE. UU. ante las Naciones Unidas y administradora de USAID; y los famosos atletas Peyton Manning, Champ Bailey, Carl Mecklenburg y Chris "Birdman" Andersen.
Su lente narrativa ha adornado escenarios de todo el mundo y, sin embargo, afirma que el trabajo más significativo que realiza suele estar más cerca de casa.

El narrador de Salud y su corazón
Desde el primer Salud en 2014, Jen ha sido la fuerza creativa detrás de los videos más conmovedores de Escuela. Sus cortometrajes dan vida a las historias de los estudiantes y las familias de la Escuela, iluminando el poder transformador de la educación católica bilingüe.
"Tengo mucha confianza en una cosa", dice. "Hacer un vídeo sincero para Salud que funcione. Eso es lo que puedo hacer".
No son sólo proyectos. Son misiones personales. Su primer vídeo de Salud fue protagonizado por una familia cuya historia la marcó para siempre.
"Simplemente me encantaban", dice. "Eran trabajadores, honestos y auténticos".
Desde entonces, Jen ha filmado a casi todos los galardonados con el Premio al Servicio del Padre Tom Prag y muchos momentos importantes, capturando la historia viva de la Escuela.
No se trata sólo del trabajo de cámara, sino de la forma en que se siente en el alma de Escuela. Ha fotografiado a alumnos cuyas imágenes aparecen ahora con orgullo en el sitio web de Escuela: sonrientes, seguros de sí mismos y llenos de promesas. Su trabajo encarna el empoderamiento.

Campeón, conector y dinamizador de comités
Jen es también una supervoluntaria. Trabaja en el comité que planifica Salud, ayudando a conseguir donaciones de tequila y a crear asociaciones. Ha ayudado a preservar las historias de los socios más influyentes de Escuela, como Judy Ward, Tom Reynolds y Jenn Cherveny, así como de innumerables familias que dieron forma a la escuela.
Y luego está Brian, su marido, que lloró la primera vez que vio uno de sus vídeos de la Escuela. Ese momento le impulsó a convertirse también en donante.
Un día en su honor y una filosofía que lo guía todo
En 2023, Jen fue honrada con un galardón comunitario que venía acompañado de un premio único: Denver proclamó oficialmente el 11 de abril como "Día de Jennifer Rettig". Nominada por Kenzie's Causes, una organización sin ánimo de lucro a la que apoya con vídeos gratuitos y retratos familiares, Jen recibió el premio por su extraordinario voluntariado en toda la ciudad.
Celebró el primer Día de Jennifer Rettig con una happy hour con amigos. Bromea diciendo que sigue trabajando para hacer camisetas.
Cuando le preguntan por qué da tanto, Jen no habla de caridad, sino de dignidad.
"En lugar de sentir lástima por alguien, ¿por qué no darle poder? Esta sencilla filosofía impregna cada fotograma de su obra.

Mirando al futuro: El futuro de la Escuela a través de los ojos de Jen
En cuanto al futuro, Jen sueña a lo grande.
"Espero que Escuela se convierta en un faro para el resto del país", dice. "Es un modelo muy bueno, sobre todo para los que hablan dos idiomas. Estos niños van a hacer cosas increíbles. Lo necesitamos".
En Jen Rettig, Escuela ha encontrado algo más que un socio mediático. Ha encontrado una campeona, una persona que cree en la brillantez de los niños bilingües, que capta sus historias con reverencia y que camina junto a esta comunidad como amiga, testigo y dadora.
Y eso, como sus vídeos, es un regalo que sigue dando.


