
En la Escuela de Guadalupe, el bienestar de cada estudiante es una responsabilidad compartida por los maestros, el personal, los administradores y los consejeros escolares. Ellos trabajan en armonía para crear un ambiente académicamente desafiante y emocionalmente de apoyo. Kira Colgan, LMFT, y Claudia Luna-Asturias, LCSW, las dos orientadoras de la Escuela, son fundamentales para este enfoque holístico. A través de su trabajo, ya sea en sesiones individuales de asesoramiento, lecciones en el aula, o iniciativas de toda la escuela, ayudan a asegurar que los estudiantes se sientan vistos, apoyados y empoderados todos los días.
Ambos profesionales están a disposición de la Escuela gracias a una asociación con Centus Counseling, Consulting, and Education, una organización sin ánimo de lucro que colabora con escuelas y comunidades religiosas para proporcionar servicios de salud mental. Kira ha sido una presencia vital en la Escuela de Guadalupe durante casi una década. Claudia se incorporó a la escuela hace cinco años. Ambas consejeras trabajan tres días a la semana, solapándose los jueves, lo que garantiza que haya una consejera en el edificio todos los días.

Construir una cultura de respeto, responsabilidad y amabilidad
El trabajo de los orientadores de Escuela va mucho más allá del tradicional apoyo individualizado que la mayoría de la gente imagina cuando piensa en orientadores escolares. Kira y Claudia han sido pioneras en una serie de programas destinados a crear una cultura escolar que refleje los valores fundamentales de Escuela: Respeto, Responsabilidad y Amabilidad. Estos valores no son sólo palabras en una pared, son la base de la vida diaria en la Escuela, entretejidos en las lecciones, interacciones y celebraciones.
Entre las numerosas iniciativas que dirigen los consejeros escolares figuran:
- Asesoramiento escolar individualizado - Proporciona a los estudiantes un espacio seguro para expresar sus sentimientos, afrontar los retos y desarrollar estrategias de afrontamiento.
- Grupo de Arte - Iniciativa pospandémica destinada a ayudar a los alumnos a expresar emociones y mejorar sus habilidades sociales mediante la expresión creativa.
- Grupo de Resolución de Conflictos - Ayudar a los estudiantes a aprender a manejar los conflictos pacíficamente y construir relaciones más fuertes.
- Clase de Desarrollo Emocional - Una clase rotativa para alumnos de secundaria que enseña autoconocimiento, regulación emocional y habilidades sociales.
- Club de la Amabilidad - Una iniciativa dirigida por los alumnos que promueve las interacciones positivas y los esfuerzos contra el acoso en toda la escuela.
- Valores Hero - Un programa que anima a todos en el edificio para nominar a los estudiantes que ejemplifican Valores de la Escuela: Respeto, Responsabilidad y Amabilidad. Una vez a la semana, se nombra a un Valores Hero.
El impacto de los consejeros es visible en cada rincón del colegio bilingüe de Denver. El Club de la Amabilidad, por ejemplo, se ha convertido en una fuerza importante para el cambio positivo, con la participación de casi la mitad de los alumnos de secundaria de la Escuela. El club desempeña un papel fundamental en la planificación del Día de la Unidad y el Día de la Amabilidad, eventos especiales que refuerzan los valores de inclusión, respeto y empatía. Durante el Día de la Amabilidad 2025, los alumnos rotarán por estaciones interactivas que promueven la comunicación, el trabajo en equipo y la amabilidad.

Los consejeros escolares sirven de puente con las familias
Como centro bilingüe de Denver, la Escuela de Guadalupe integra el español y el inglés tanto en el plan de estudios como en la cultura escolar. Dado que la mitad de las familias hablan predominantemente inglés y la otra mitad español, los servicios deben ser accesibles en dos idiomas. Como hablantes fluidas de español, Kira y Claudia sirven como puentes esenciales entre padres, estudiantes y educadores cuando se discute el bienestar emocional de un estudiante.
"Veo a los padres de esta escuela entrar por la puerta con confianza, sabiendo que se les ve, se les escucha y se les entiende", dice Kira. "En otros colegios, los padres tendrían que buscar un enlace bilingüe para comunicarse. Aquí, es un hecho que podemos hablar directamente con ellos".
Claudia, originaria de Guatemala, siente una conexión especial con la cultura de la escuela. "Se siente como en casa", dice. "Como si estuviera trabajando un poco en Guatemala. El idioma compartido y las conexiones culturales marcan la diferencia en la forma en que podemos apoyar a estas familias."
Un esfuerzo de equipo: La confianza entre los consejeros escolares y los administradores
Un factor clave en el éxito del programa de orientación de la Escuela de Guadalupe es la fuerte confianza mutua entre los administradores y los orientadores. En algunas escuelas, los servicios de orientación pueden sentirse como un añadido, luchando por la visibilidad o los recursos. En la Escuela, sin embargo, los asesores están plenamente integrados en el tejido de la comunidad.
"No somos meros asesores externos", explica Claudia. "Formamos parte de Escuela. Colaboramos con los profesores, los administradores y las familias para crear un sistema de apoyo unificado para los estudiantes."
Esta estrecha relación garantiza que, cuando surgen retos, se les hace frente con una atención coordinada. Kira y Claudia cuentan con el pleno respaldo de la administración, ya trabajen con alumnos concretos, definan las políticas del centro o dirijan iniciativas culturales.
Un impacto duradero
El impacto del trabajo de Kira y Claudia es inmediato y duradero. En los últimos años, las encuestas de clima han mostrado un aumento medible en los estudiantes que se sienten reconocidos y apoyados. En la graduación de 8º curso del año pasado, cuando se les preguntó qué palabras describían mejor su experiencia en Escuela, los alumnos respondieron con orgullo: Respetuosa, Responsable y Amable.
Está claro que Kira y Claudia son más que orientadoras. Son mentoras, defensoras y pilares de una cultura escolar que realmente da prioridad a todo el niño. A través de su trabajo, están ayudando a formar no sólo a los estudiantes, sino a los futuros líderes que llevarán los valores de respeto, responsabilidad y bondad en el mundo.

