El impacto duradero de Lindsay y Todd Filsinger en la Escuela de Guadalupe

La imagen es de Todd y Lindsay Filsinger, propietarios de Filsinger Energey Partners y donantes de la Escuela de Guadalupe.

Dinámico. Impulsado. Entregados. Estas tres palabras sólo comienzan a describir Lindsay y Todd Filsinger, una pareja extraordinaria cuya energía y pasión dejan una impresión duradera en todos los que encuentran. Como voluntarios desde hace mucho tiempo, los donantes, y los defensores de la Escuela de Guadalupe, los Filsinger han hecho un impacto indeleble en la escuela y la comunidad de Denver en general.

Todd es el líder visionario de Filsinger Energy Partners (FEP), una empresa de consultoría especializada en energía e infraestructuras eléctricas, incluida la gestión de riesgos, la planificación de la mitigación de incendios forestales y los servicios de reestructuración. Bajo su dirección, FEP se ha convertido en una empresa líder en su campo, conocida no sólo por sus soluciones innovadoras, sino también por su inquebrantable compromiso con los valores de la comunidad. Lindsay, la fuerza creativa detrás del marketing y la imagen de marca de la empresa, extiende su liderazgo a la filantropía, impulsando los esfuerzos de la pareja para mejorar causas en toda el área metropolitana de Denver. Juntos encarnan el espíritu de servicio, y la Escuela de Guadalupe ocupa un lugar especial en sus corazones.

Filsingers y Escuela de Guadalupe

La conexión de Lindsay con Escuela comenzó hace más de una década, cuando una simple invitación a asistir a un almuerzo "Escuela 101" cambió su vida. 

"Me enamoré al instante de los niños, los profesores y el personal, y del poderoso programa que está cambiando vidas y rompiendo ciclos", recuerda. 

Desde entonces, ha dedicado más de 12 años a la escuela como miembro del consejo, incluido el cargo de Presidenta, y como defensora incansable. Su implicación ha sido práctica y transformadora. 

Lindsay desempeñó un papel fundamental en la reubicación de la Escuela y en la ampliación de su escuela secundaria. Estos audaces movimientos, señala, "daban miedo y eran emocionantes, pero garantizan que nuestros antiguos alumnos accedan a buenos institutos y, con el tiempo, a buenas universidades."

Voluntarios en la Escuela

Además, FEP se ha convertido en uno de los principales colaboradores de la Escuela, con empleados que realizan labores de voluntariado con regularidad y con la empresa como patrocinadora de Salud, la gala anual de recaudación de fondos de la escuela. Su implicación demuestra que los Filsinger no sólo hablan de valores, sino que los viven.

Aparte de sus actividades profesionales y filantrópicas, Lindsay y Todd son un torbellino de actividad. Ya sean partidos de tenis, rondas de golf o estar al día con sus tres hijas, los Filsinger aportan el mismo empuje y entusiasmo a su vida personal. El trabajo de Todd le lleva a menudo de Colorado a California y a Hawai, pero la pareja sigue profundamente arraigada en su comunidad de Denver.

Su historia de amor también es testimonio de su unión y su fe. Han renovado sus votos varias veces con amigos íntimos como testigos. Guiados por su fe católica, se esfuerzan por aportar bondad y propósito a todo lo que hacen.

El impacto de los Filsinger va mucho más allá de la Escuela de Guadalupe. En asociación con Mile High United Way, han encabezado una campaña de prevención de la falta de vivienda, lo que demuestra aún más su compromiso con la creación de un futuro mejor para todos. Sin embargo, es su apoyo duradero a la Escuela lo que sigue siendo una de sus contribuciones más apreciadas.

Como dice Lindsay, "el programa está rompiendo ciclos". 

Con su dedicación y generosidad, Lindsay y Todd Filsinger no sólo rompen ciclos, sino que construyen legados. Su trabajo en la Escuela de Guadalupe asegura que las generaciones de estudiantes tendrán las herramientas que necesitan para tener éxito, inspirando a toda la comunidad de Denver en el camino.

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